Amor o apego: aprender a relacionarse sanamente

Amor o apego: aprender a relacionarse sanamente

¿Es amor o es apego?

Esta pregunta aparece en consulta una y otra vez. Sobre todo cuando te encuentras repitiendo

dinámicas que no te hacen bien, sintiéndote atrapada entre querer amor y temer perderlo.

Hoy exploramos qué es el apego, cómo se expresa en nuestras relaciones, y cómo podemos transformar vínculos que duelen en vínculos que nos hacen bien, con una mirada desde la psicología relacional informada en trauma y también desde la perspectiva del budismo zen.

¿Qué es el apego?

Desde la psicología relacional, el apego es el lazo emocional que formamos con nuestras figuras de cuidado en la infancia. Este lazo no solo nos ayuda a sobrevivir, sino que también configura cómo aprendemos a amar, pedir ayuda, poner límites y buscar consuelo.

Cuando nuestras necesidades de cuidado no fueron vistas o respondidas de manera consistente, podemos desarrollar patrones de apego inseguro. Esto no es una sentencia de por vida, pero sí un mapa que influye en cómo nos vinculamos.

Desde un enfoque informado en trauma, entendemos que muchas de nuestras reacciones en las relaciones (distanciarnos, enojarnos, sentirnos ansiosas o con miedo) no son “errores”, sino adaptaciones de nuestro sistema nervioso para protegernos de la herida de no ser vistas o cuidadas.

Cómo se expresa el apego inseguro en nuestras relaciones adultas

Quizás te identifiques con alguna de estas dinámicas:

Apego ansioso: miedo a ser abandonada, necesidad de cercanía constante, dificultad para tolerar la distancia.

Apego evitativo: incomodidad con la intimidad, necesidad de espacio excesivo, dificultad para expresar vulnerabilidad.

Apego desorganizado: oscilación entre buscar y rechazar la cercanía, sentir confusión en los vínculos.

Estos estilos no son etiquetas fijas, sino patrones que se activan bajo estrés, especialmente en relaciones cercanas, y que pueden transformarse a través de conciencia y vínculos seguros.

¿Por qué repetimos ciertos patrones en el amor?

A veces sientes que, aunque cambies de pareja, el guion se repite.

Esto ocurre porque cargamos modelos internos de funcionamiento: creencias y expectativas sobre nosotras mismas y sobre los demás, aprendidas en nuestras primeras relaciones de cuidado.

Si crecimos sintiendo que debíamos ser perfectas para ser amadas o que éramos responsables de las emociones de otros, es probable que sigamos eligiendo relaciones donde reforzamos ese guion.

Además, el trauma relacional (microtraumas, negligencia emocional, vínculos inseguros) puede generar en nuestro sistema nervioso una “alerta” que se activa incluso en relaciones que son distintas, llevándonos a actuar de formas que perpetúan el ciclo.

Apego vs. Attachment en el budismo zen

En el budismo zen, “attachment” se refiere al aferramiento que surge del miedo a perder o del deseo de controlar.

Mientras que la psicología relacional nos ayuda a entender por qué nos apegamos de ciertas formas, el budismo zen nos invita a cultivar la presencia, soltar expectativas rígidas y relacionarnos con amor desde la libertad, no desde el control.

Ambas miradas se complementan: entender nuestras heridas nos permite sanarlas, y practicar la presencia nos permite amar con menos miedo.

Cuando dos apegos inseguros se encuentran… ¿todo está perdido?

🔹 Chandler y Monica: una relación que evoluciona hacia el apego seguro

En una serie como Friends, donde muchas relaciones giran en torno a malentendidos, celos y la intensidad emocional, Chandler y Monica destacan por algo distinto: construyen una relación estable, honesta y emocionalmente segura.

Y si lo miramos desde la teoría del apego, lo que vemos no es magia: es desarrollo emocional, es reparación.

🔹 Chandler: del sarcasmo al vínculo

Chandler empieza con un estilo de apego claramente evitativo:

• Usa el humor para evitar emociones incómodas.

• Reacciona con ansiedad cuando la relación se vuelve seria.

• Tiene una historia familiar que lo dejó con heridas relacionales: un padre ausente, una madre con límites difusos y un divorcio que marcó su niñez.

¿Qué hace entonces cuando se enamora de Monica? No huye.

Se pone nervioso, sí. Se traba, duda, comete errores. Pero se queda.

Y poco a poco, empieza a confiar, a dejarse cuidar, a mostrarse tal como es.

Ese proceso —de mostrarse vulnerable, recibir una respuesta segura y mantenerse en el vínculo

— es clave en el desarrollo del apego seguro en la adultez.

🔹 Monica: de la ansiedad al equilibrio

Monica parte desde un estilo ansioso:

• Busca hacer todo bien para ser valorada: cocinar perfecto, tener el control, ser “la mejor”.

• Tiene una necesidad constante de validación, internalizada desde su relación con sus padres.

Aprendió que para ser querida, tenía que ser perfecta.

Como muchas personas con apego ansioso, intentaba ganarse el amor haciendo, no siendo.

Con Chandler, eso cambia. Él la ve incluso cuando no está en control.

La quiere cuando duda, cuando falla, cuando baja la guardia.

Y eso le permite, lentamente, relajarse y confiar.

💡 ¿Qué los hace una pareja segura?

Chandler y Monica no son perfectos, pero hacen algo que muchas parejas no logran:

Se comunican sin dramatismo.

Se apoyan en momentos difíciles (como su proceso de infertilidad).

No confunden amor con intensidad emocional o celos.

Saben reparar después del conflicto.

En términos de teoría del apego, eso es co-regulación emocional, sintonía y presencia consistente.

🔁 Del apego inseguro al healthy attachment cycle

A lo largo de la serie, su relación va pasando por las fases clave del ciclo de apego sano:

1. Necesidad emocional: Uno se muestra vulnerable (Chandler con sus inseguridades, Mónica con su miedo al rechazo).

2. Respuesta sensible: El otro no minimiza ni exagera: responde. Escucha y contiene.

3. Regulación emocional conjunta: Esa respuesta calma al otro, la emoción se procesa, no se evita ni se descarga de forma desbordada.

4. Refuerzo del vínculo: El cerebro aprende: puedo confiar, no estoy sola, no tengo que defenderme.

5. Repetición: Al repetirse este ciclo, el vínculo se fortalece y donde había patrones inseguros, se construye una base segura.

✨ Cuando el vínculo se vuelve un lugar seguro

Lo más poderoso de esta pareja no es que se casen ni que adopten.

👉🏻 Es que aprenden a sentirse seguros el uno con el otro.

Y eso cambia todo.

👉🏻 Donde antes había evitación o ansiedad, ahora hay contención.

👉🏻 Donde antes había miedo, ahora hay presencia.

👉🏻 Donde antes había defensa, ahora hay intimidad. Esa es una de las formas más profundas de sanar nuestras heridas relacionales.

Porque a veces, el amor no lo resuelve todo, pero puede ser el espacio donde aprendemos a resolvernos juntos.

¿Qué permite transformar el apego inseguro en un vínculo más sano?

Mentalización: Aprender a reflexionar sobre lo que sientes y lo que siente el otro, sin reaccionar automáticamente.

Co-regulación: Poder calmarte en presencia de otro, aprendiendo a pedir consuelo de forma saludable y a brindar consuelo también.

Conciencia corporal: Identificar cómo reacciona tu cuerpo ante el miedo al rechazo o la cercanía. Reconocer la activación del sistema nervioso es clave para frenar ciclos automáticos.

Vínculos reparadores: Relaciones de amistad, pareja o terapia donde te sientas segura, vista y aceptada mientras exploras nuevas formas de relacionarte.

Estos elementos no eliminan por completo el miedo, pero ayudan a construir seguridad, confianza y presencia en los vínculos. Permiten transformar un “patrón” en un espacio de cuidado.

Conclusión: del patrón al vínculo consciente

Si al leer esto sientes que estás atrapada en un ciclo vicioso, no es porque “tengas algo malo”. Es porque tu cuerpo y tu mente están tratando de protegerte con las estrategias que aprendieron.

El primer paso para salir del patrón y construir un vínculo consciente es notar con curiosidad, no con juicio, lo que se activa en ti en las relaciones.

Pregúntate:

¿Qué necesito en este momento?

¿Qué estoy sintiendo en mi cuerpo?

¿Qué pasaría si comunico esto de forma honesta y cuidadosa?

Recordarte que mereces un amor que cuide de ti, no solo un amor que duela. Y que si sientes que es muy difícil hacerlo sola, buscar apoyo es un acto de valentía, no de debilidad.

🌿 Si este artículo resonó contigo

Soy Ignacia Poehlmann, psicóloga especializada en relaciones y trauma, y acompaño a personas que desean transformar sus vínculos para vivir con más calma, conexión y sentido.

Puedes encontrar más recursos y reflexiones sobre relaciones y bienestar en mi Instagram y en mi página web.

Si sientes que estás lista para profundizar en tu camino de sanar tus vínculos, puedes agendar una sesión aquí.

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